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*) Darío Basso
En
pleno desarrollo de los debates que alimentaron la Ley de Servicios de
Comunicación Audiovisual, donde se cita a la Asociación de Radios de
Frecuencias Moduladas de Entre Ríos (Afmer), como aportantes en su
redacción dijimos hasta el cansancio que al proyecto había que
discutirlo y no criticarlo. Afmer siempre quiso una nueva ley, pero
también una ley mejor.
Tomando un trabajo del Dr. Jorge D´Agostino,
nos anticipamos en el último Foro realizado en el Congreso Nacional,
previo a ser aprobada la ley, y pedimos una mejor consideración en el
texto legal para las radios de frecuencia modulada de baja potencia.
EN
DETALLE. Advertimos muy especialmente que habiéndose empezado con la
normalización en todo el país, a través de la Res. Comfer 1366/96 se
producirían injusticias, por ejemplo:
a) La reserva del 33% de
licencias para medios de las organizaciones sin fines de lucro, lo que
podría violar la igualdad ante la ley, al no referirse a aspectos de
publicidad y a los contenidos de las mismas, que podrían adquirir un
privilegio frente a las organizaciones con fines de lucro.
b) Que
para las radios de baja potencia establecer la adjudicación directa no
era suficiente porque son parte especial de la columna vertebral de una
comunicación federal y en tal sentido deben tener un capítulo especial
con referencias distintivas y reconocimiento expreso en la ley, porque
es central el vínculo que de ellos nacen, conectando todo el territorio
nacional con contenidos locales, que bloquean el centralismo porteño de
los grandes medios.
c) Que se deja una gran confusión respecto a la
distribución de los porcentajes de contenidos en la programación, que
al generalizar, igualando a un pequeño medio radial con uno grande, se
provoca inequidad y –según se lo mire– imposibilidad de cumplimiento.
DATOS.
Para empeorar, debemos actualizar el dato sobre la cantidad de radios
FM en Paraná, conforme el chequeo realizado por técnicos de Afmer, el
que llega a un piso mínimo de 60, sin datos sobre la cantidad máxima,
por la dinámica de apertura y cierre de medios y superposición de
señales en una misma frecuencia.
Hoy es imposible saber con
precisión cuántas hay en verdad, dado que la CNC no controla radios
irregulares, que no cumplen el mínimo de requisitos y aun así están al
aire interfiriendo y ocupando ilegalmente frecuencias y violando todas
las normas de radiodifusión. Pero la CNC es muy eficiente en el control
de las emisoras registradas legalmente.
Entonces, la ley es muy buena en muchos aspectos, pero aquel apuro de octubre de 2009 hizo aprobar normas que generan confusión.
Intentando
arreglar algo, la nueva autoridad (Afsca) llamó a un censo general,
aceptando emisoras de reciente aparición, e injustamente legitimó a
radios comerciales, abiertas sin vocación, no logrando resolver el
conflicto sino profundizarlo, a pesar de que se declama una lucha
contra el monopolio, lo que por supuesto aplaudimos, pero siguen las
cadenas de esos monopolios transmitiendo, y en el caso de Paraná, vaya
a saber hasta cuando.
Porque la capital provincial y su zona de
influencia mantiene su condición de zona de conflicto, en virtud de que
no habrá mas de 14 frecuencias a repartir en los mas de 100 medios que
están al aire.
Esto hace que los fomentos de diversidad y
contenidos regionales de la ley que entre otras cosas estamos pidiendo,
sigan esperando.
Promovemos una buena reglamentación del Art 65 de
la ley, que contemple una distribución de obligaciones por contenidos
equitativa según la capacidad operativa de los medios, su zona de
influencia y el estilo artístico que le dio origen.
La ley pareciera
llegar al absurdo en el art. 65 inc. iii, de impedir la emisión
continua de programas con temas y comentarios de música folclórica.
Entre
Ríos avanzó muchísimo con el plan de asignación de frecuencias, gracias
al empeño y calidad de funcionarios del Afsca (ex Comfer) y de los
propios radioemisores entrerrianos que unidos pudimos llegar, después
de 25 años, a contar con nuestras licencias, plan que se sigue
cumpliendo.
Pero eso no es suficiente ya que la conflictividad en
Paraná atenta contra la normalización, y el periodismo independiente
aún no tiene reglas de distribución de pautas publicitarias nacionales,
(la ley provincial esta en estudio) y finalmente las radios de FM de
baja potencia siguen siendo el último orejón del tarro, donde se ha
confundido radiodifusión democrática con radiodifusión anárquica.
Ejemplo
de ello es Concordia, que ingresó a la normalización, se asignaron
frecuencias, no se controló permitiéndose la instalación de nuevas
emisoras y hoy se está igual que antes: radios ilegales, superposición
de frecuencias, conflicto con Uruguay, etc. La radiografía de toda la
provincia nos indica más o menos lo mismo.
Seguiremos bregando para
que lo que está bien quede como está, lo que pueda corregirse por
resolución del Afsca así se haga y lo que no, se reformule para que
exista una verdadera, democrática y federal radiodifusión argentina de
FM de baja potencia, tema que hasta hoy no se ha resuelto.
(*) Presidente Asociación de Radios de Frecuencia Modulada de Entre Ríos (Afmer)
(Fuente El Diario)
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